Barreras Estructurales y Falta de Humildad Cultural en la Distribución de COVID-19 en WA.



Como Líder de laCoalición de Trabajadoresde Salud Comunitariapara Migrantes y Refugiados (CHWCMR), tengo 8 añostrabajando con poblaciones desatendidas en Washington y séque hay muchas barreras estructurales que nos excluyen de la justicia social.

Las barreras estructurales son obstáculos que afectan colectivamente aun grupo de manera desproporcionada y perpetúan o mantienen marcadas disparidades en los resultados.


Las barreras estructurales pueden ser políticas, prácticas y otras normas que favorecen aun grupo favorecido, al tiempo que desaprueban sistemáticamente a un grupo marginado. Una vez más, los latinx, los isleños del Pacífico,los nativos americanos, los afroamericanos y las comunidades asiáticasestán primero en Hospitalizaciones & Muertes para COVID-19. Sin embargo, no se nos menciona en ninguna fase de la implementación de la vacuna en nuestro estado. Sólo el hecho de que seamos nosotros los que estamos muriendo debería ser suficiente para ponernos en la primera fase con los trabajadores dela salud y los ancianos, pero esto es unsueño para muchas generaciones del atinos, afroamericanos , nativosamericanos, isleños del Pacífico y asiáticos. Ustedes nos llaman MARGINADO,esto es tan despreciable y cierto ya queuna vez más nos ha marginado ignorándonos en el despliegue de la vacuna.


CHWCMR tiene más de 60 líderes comunitariosen todo el estado dispuestos a apoyar a nuestro estado para hablar sobre la importancia de la vacuna, para incrementar el acceso de las vacunas, pero nadie ha respondido anuestras preguntas.... Escribíy dejé mensajes telefonicos para apoyara nuestras autoridades e incorporar ha nuestras comunidades a la vacunacion, porque no ha habido un alcance comunitario apropiado, ni siquiera estamos en el mapa de las fases para las vacunas, pero somos los que estamos enferemos y muriendo de COVID-19.... Creo que estamos subestimados, porque para las personas poderosas no somos nadie, se comportan como si fuéramos personas sin voz, pero tenemos voz porque somos estadounidenses tambien. Somos los trabajadores explotados de esta gran economía. Nos pagas un salario mínimo para cosechar comida para sus familias, limpiamos sus casas, preparamos y servimos sus deliciosos tacos y margaritas que tanto amamos, cuidamos de sus hijos, y abuelos y una cara oscura es la última cara vista por aquellos que murieron de COVID-19. Porque la cara del personal médico es oscura. Su arrogancia, su evitación de nosotros, su insensibilida de nuestra cultura y nuestro patrimonio y su falta dehumildad cultural nos están matando atodos.

La humildad cultural es la"capacidad de mantener una postura interpersonal que está orientada a otra persona (oabierta a laotra) en relación con aspectos de identidad cultural que son más importantes para la [persona]". Espero que algúndía la gente poderosa nos escuche para que puedan conocernos y trabajar con nosotros. No sólo somos más propensos a estar enfermos y muriendo de COVID-19, también somos los que perdimos nuestros trabajos, nuestra casa, autos y seguro de salud, porque no tenemos el lujo de trabajar desde casa y recibir ingresos. No dejan atrás, pero sus acciones indican que no le importa.

No estoy seguro de cuántos más de mis trabajadores comunitarios o sus familias necesitan estar enfermos o morir de COVID-19 porque son ignorados y dejados atrás. Todas estas vidas están en manos de personas con un poder similar al experimento Tuskegee, hay una cura, pero no para nosotros.


© 2020 Community Health Worker Coalition for Migrants and Refugees (CHWCMR)